ESCENA 1: Plantexamento da historia e rescate de Aouda (páx. 35 e seguintes)
AOUDA:
Detrás de los fakires algunos brahmanes, en toda la suntuosidad de su traje oriental,
arrastraban una mujer que apenas se sostenía.
Su cabeza, su cuello, sus hombros,sus orejas, sus brazos, sus manos, sus pulgares, estaban sobrecargados de joyas, collares, brazaletes, pendientes y sortijas.
Una túnica recamada de oro y recubierta de una muselina ligera dibujaba los contornos de su talle.Detrás de esta joven unos guardias, armados de sables que llevaban en el cinto y largas pistolas, conducían uncadáver sobre un palanquín.
Era el cuerpo de un anciano cubierto de sus opulentas vestiduras de rajá, llevando como
en vida el turbante bordado de perlas, el vestido tejido de seda y oro, el cinturón de
cachemir adiamantado y sus magníficas armas de príncipe hindú.
Sir Francis-¡Un sutty! (Pone cara de haber metido la pata)
Phileas Fogg-¿Qué es un sutty?
S.Francis-Un sutty, mister Fogg es un sacrificio humano, pero voluntario. Esa mujer que acabáis de ver será quemada mañana en las primeras horas del día.
P.Fogg-¿Y el cadáver?(curioso)
S.Francis – Es el del príncipe su marido, un rajá independiente de Bundelkund.
P.Fogg-(indignado)¿Cómo? ¿Esas bárbaras costumbres subsisten todavía en la India, y los ingleses no han podido destruirlas?
S.Francis-En la mayor parte de la India esos sacrificios no se cumplen ya; pero no tenemos ninguna influencia sobre esas comarcas salvajes, y especialmente sobre ese territorio del Bundelkund. Toda la falda septentrional de los Vindhias es el teatro de muertes y saqueos incesantes.
Pas-¡Desgraciada! ¡Quemada!
S.Francis- Sí quemada; y si no,no podéis imaginaros que le sucederia. Le afeitarían la cabeza, le darían de comer puñados de arroz, la rechazarían, sería considerada una criatura inmunda, y moriría en algún rincón como un perro sarnoso. Por eso este horrible calvario las motiva mas que el amor o el fanatismo religioso. Algunas veces, sin embargo, el sacrificio es totalmente voluntario. Hace algunos años, yo residía en Bombay, cuando una joven viuda pidió al gobierno autorización para quemarse con el cuerpo del mando. El gobierno se negó. Entonces la viuda fue a refugiarse al territorio de un rajá independiente, donde si pudo sacrificarse. La mujer que quemaran mañana al amanecer no se ofrecio voluntariamente. La han emborrachado con zumo de cáñamo y de opio.
P.Fogg-¿Pero adónde la llevan?
S.Francis-A la pagoda de Pillaji, a dos millas de aquí. Allí pasará la noche aguardando la hora del sacrificio.
P.Fogg-¿Y si salvásemos a esa mujer?
S.Francis-¡Salvar a esa mujer, señor Fogg!
P.Fogg- Tengo todavía doce horas de adelanto y puedo dedicarlas a esto.
S.Francis-¡Sois entonces hombre de corazón!
P.Fogg – Solo cuando me sobra tiempo.
ESCENA 2 :Chegada de Passepartout á mansión de Fogg (páx. 3, capítulo 1)
PASPARTOUT:
Fogg se encontraba escribiendo en la mesa de su estudio inmerso en los papeles que leia escribia, releia y reescribia:
VOZ- El nuevo criado. (Entra Paspartout haciendo una reverencia)
P.Fogg – ¿Sois francés y os llamáis John? .
Paspartout -Juan, si el señor no lo lleva a mal Juan Paspartout. Creo ser honrado, aunque, a decir verdad, he tenido varios oficios. He sido cantor ambulante, he sido artista de circo donde daba el salto y bailaba en la cuerda; luego, al fin de hacer más útiles mis servicios, he llegado a profesor de gimnasia, y por último, era sargento de bomberos en París, y aún tengo en mi hoja de servicios algunos incendios notables. Pero hace cinco años que he abandonado la Francia, y queriendo experimentar la vida doméstica soy ayuda de cámara en Inglaterra. Y hallándome desacomodado y habiendo sabido que el señor Phileas Fogg era el hombre más exacto y sedentario del Reino Unido, me he presentado en casa del señor, esperando vivir con tranquilidad.
P.Fogg – Bien, Pastpartout me parece conveniente. Me habéis sido recomendado. Tengo buenos informes sobre vuestra conducta. ¿Conocéis mis condiciones?
Paspartout -Sí, señor.
P.Fogg -Bien. ¿Qué hora tenéis?
Paspartout -Las once y veintidós
P.Fogg -Vais atrasado.
Paspartout -Perdóneme el señor, pero es imposible.
P.Fogg -Vais cuatro minutos atrasado. No importa. Basta con hacer constar la diferencia. Conque desde este momento, las once y veintinueve de la mañana, hoy miércoles 2 de octubre de 1872, entráis a mi servicio. (Fogg se levantó, tomó su sombrero, lo colocó en su cabeza, y desapareció sin decir palabra.)
Picaporte se quedó solo en la casa de SavilleRow. Mirando las cosas que alli habia, sin tocar nada por respeto a su señor.
ESCENA 3 O roubo o Banco de Inglaterra e o plantexamento do reto (páxinas 7-8)
FOG:
Discusión de cientificos sobre el robo del banco de Inglaterra
Cientifico 1- ¿Dónde podria esconderse?
Cientifico2 -No lo sé la Tierra es muy grande.
P.Fogg -Antes sí lo era…
C2-¡Cómo que antes! ¿Acaso la Tierra ha disminuido?
C1 -Sin duda que sí opino como míster Fogg. La Tierra ha disminuido, puesto que se recorre hoy diez veces más aprisa que hace cien años. Y esto es lo que, en el caso de que nos ocupamos, hará que las pesquisas sean más rápidas.
C2Hay que reconocer que habéis encontrado un chistoso modo de decir que la Tierra se
ha empequeñecido. De modo que ahora se le da vuelta en tres meses…
P.Fogg -En ochenta días tan sólo –dijo Phileas Fogg.
C3-En efecto, señores ochenta días, desde que la sección entre Rothal y Altahabad ha sido abierta en el Great Indican Peninsular Railway, y he aquí el cálculo establecido por el “Morning Chronicle”.
De Londres a Suez, ferrocarril y vapores……………..7
De Suez a Bombay, vapores……………………………..18
De Bombay a Calcuta, ferrocarril………………………. 8
De Calcuta a Hong-Kong (China), vapores……….13
De Hong-Kong a Yokohama (Japón), vapor………6
De Yokohama a San Francisco, vapor………………. 22
De San Francisco a Nueva York, ferrocarril…….….7
De Nueva York a Londres, vapor y ferrocarril….…9
TOTAL………………………………………………………… 80
C2-¡Sí, ochenta días!. Pero eso sin tener en cuenta el mal tiempo, los vientos contrarios, los naufragios,los descarrilamientos, etc.
P.Fogg -¿Quereis apostar?
ESCENA 4
FIX: El miércoles 9 de octubre se aguardaba, para las once de la mañana, en Suez, el
paquebote “Mongolia” de la Compañía Peninsular y Oriental, vapor de hierro, de hélice y entrepuente, que desplazaba dos mil ochocientas toneladas y poseía una fuerza nominal de quinientos caballos..
Mi nombre es Fix y soy un detective ingles. Estaba buscando al ladron del Banco de Inglaterra. Tenia que vigilar con el mayor cuidado a todos los viajeros que tomasen el camino de Suez, y, si uno de ellos parecía sospechoso, seguirlo, aguardando un mandato de prisión.
Precisamente hacía dos días que había recibido del director de la policía metropolitana las señas del presunto autor del robo, o sea, de aquel personaje bien portado que había sido observado en la sala de pagos del Banco.
Sin duda cegado por la fuerte prima prometida en caso de éxito, aguardaba con impaciencia la llegada del “Mongolia”, como si se tratase de la recompensa misma.
Fix-¿Y decís, señor cónsul , que ese buque no puede tardar?
Cónsul-No, señor Fix . Ha sido visto ayer a la altura de Port Said, y los ciento sesenta, kilómetros del canal, no son nada para un andador como ése. Os repito que el Mongolia ha ganado siempre la prima de veinticinco libras que el gobierno concede por cada adelanto de veinticuatro horas sobre el tiempo reglamentario.
Fix-¿Viene directamente de Brindisi?
Cónsul-Del mismo Brindisi, donde toma el correo de Indias, y de donde ha salido el sábado a las cinco de la tarde. Tened paciencia, pues, porque no puede tardar en llegar. Pero no sé cómo, por las señas que habéis recibido, podréis reconocer a vuestro hombre si está abordo del “Mongolia”.
Fix -Señor cónsul, esas gentes las sentimos más bien que las reconocemos. Hay que tener olfato, y ese olfato es un sentido especial nuestro, al cual concurren el oído, la vista y el olor. He agarrado durante mi vida a más de uno de esos caballeros, y con tal que mi ladrón esté a bordo, os respondo que no se me irá de las manos.
Cónsul-Lo deseo, señor Fix, porque se trata de un robo importante.
Fix-Un robo soberbio -respondió el agente entusiasmado-. ¡Cincuenta y cinco mil libras! ¡No siempre tenemos semejantes ocasiones! ¡Los ladrones se van haciendo muy
mezquinos! ¡La raza de los Sheppard se va extinguiendo! ¡Ahora se hacen ahorcar tan
sólo por algunos chelines.
ESCENA 5.
FIX Asi, con la vista mas puesta en detener al ladron que en cerciorarme de que seguia la pista correcta y no me equivocaba comence a seguir al primer sospechoso, un hombre que embarcaba con el pretexto de dar la vuelta al mundo por una apuesta, ¿a quien no le llama eso la atención, exceptuando a un psiquiatra? Asi fue como los segui hasta China donde tuve la primera ocasión de detenerlos. Para retrasar su tren y que no puediera seguir hullendo me lleve a Paspartout, su ayudante a un fumadero de opio en Hong Kong. Intentando ademas ponerlo en contra de Fogg, el pobre hombre me habia tomado por alguien enviado por alguno de los que apostaron contra Foggpara hacer que perdiera la apuesta.
Fix-(Con gran secretismo) Tengo que hablaros de cosas serias. Quedaos ¡Se trata de vuestro amo! ¿Habéis adivinado quién soy?
Paspartout-¡Pardiez!
Fix- Sabeis entonces que vengo a detener a vuestro amo.
Paspartout-Ya me lo habia figurado. Menudos caballeros ¡No contentos con hacer
seguir a mi amo y sospechar de su lealtad, esos caballeros quieren además promover
obstáculos! ¡Me avergüenzo por ellos!
Fix- ¿Qué quereis decir?
Paspartout- Quiero decir que es muy poco delicado. Esto equivale a despojar a mister
Fogg y sacarle el dinero del bolsillo.
Fix-¡De eso precisamente se trata!
Paspartout – (Indignado) Pero es una acechanza. Una verdadera asechanza. ¡Unos caballeros!, ¡Unos colegas!, ¡Unos amigos! ¡Miembros del Reform-Club! Sabed, señor Fix,que mi amo es hombre honrado, y que cuando hace una apuesta trata de ganarla lealmente.
Fix – (No comprendia de que hablaba Paspartout) Pero, ¿quién creéis que soy?
Paspartout-¡Pardiez! Un agente de los socios del Reform-Club, con la misión de vigilar el itinerario de mi amo, lo cual es altamente humillante. Así es que, si bien hace algún
tiempo que he adivinado vuestro oficio, me he guardado muy bien de revelárselo a mister Fogg.
Fix-¿No sabe nada?
Paspartout-Nada
Fix-Pues bien, puesto que no eres cómplice suyo, me ayudarás. El motivo del viaje de tu amo no es una apuesta, como el bien afirma, sino una huida. Una huida tras el ¡Robo del Banco de Inglaterra! Vuestro tan honrrado Fogg es tansolo un vulgar ladron. A toda costa es necesario prenderlo en Hong-Kong. Escuchad, escuchadme bien. Yo no soy lo que pensáis; es decir,un agente de los miembros del Reform-Club. Soy inspector de policía, he aquí mi título.
Paspartout – (No creia lo que decia Fix) ¡Quita allá! ¡Mi amo es el hombre más honrado del mundo!
Fix- (insistente) ¿Qué sabéis, puesto que ni siquiera lo conocéis? ¡Habéis entrado a servirle el día de su partida, y se marchó precipitadamente con ese pretexto insensato, sin equipaje y llevándose una gruesa suma de billetes de banco! ¿Y os atrevéis a sostener que es hombre de bien?
Paspartout-¡Sí! ¡Si!
.
Fix-¿Queréis, pues, que os prenda como cómplice suyo?
Paspartout- (se lo piensa un rato y al fin se muestra convencido por Fix)En fin, ¿qué queréis de mí?
Fix – He seguido a mister Fogg hasta aquí, pero no he recibido todavía el mandamiento de prisión que he pedido a Londres. Es necesario que me ayudéis a detenerlo en Hong-Kong…
Paspartout-¿¡Yo!? ¿Que ayude a … ? ¡Jamás! (se quiso levantar y volvió a caer estaba borracho y habia fumado demasiado opio) Señor Fix aun cuando fuese verdad todo lo que me habéis dicho… aun cuando mi amo fuese el ladrón que buscáis… lo cual niego… he estado… estoy a su servcio… lo conozco como bueno y generoso … Venderlo… jamás… no, por todo el oro del mundo … ¡Soy de un lugar donde no se come pan de esa especie!
Fix-Bueno,… en tal caso supongamos que nada he dicho y bebamos.
ESCENA 6.
FIX: Al no recibir una orden de aresto contra el señor Fogg opte por aliarme con el en los Estados Unidos de América, con el proposito de poder llegar a Gran Bretaña cuanto antes. Alli tuvimos que vernoslas con los siux entre otros, una de las razas de nativos de los estados unidos, que todos conocian como “los indios”. El capitán que mandaba el fuerte Kearney estaba allí. Sus soldados, un centenar de hombres que se habían puesto a la defensiva, en el caso en que los sioux hubieran dirigido un ataque directo contra la estación.
P.Fogg-Señor, tres viajeros han desaparecido.
Capitan-¿Muertos?
P.Fogg-Muertos o prisioneros. Esta es una incertidumbre que debemos aclarar. ¿Tenéis intención de perseguir a los sioux?
Capitan-Esto es grave. ¡Estos indios pueden huir hasta más allá de Arkansas!
No puedo abandonar el fuerte que me está confiado.
P.Fogg-Señor, se trata de la vida de tres hombres.
Capitan -Sin duda…. pero ¿puedo arriesgar la de cincuenta para salvar tres?
P.Fogg-Yo no sé si podéis, pero debéis.(El capitan negaba con la cabeza) esta bien, ¡Iré solo!
Capitan -¿¡Vos, señor!?¿Iréis solo en persecución de los sioux? (hace una pausa mientras piensa)¡No! Sois un corazón valiente. ¡Treinta hombres de buena voluntad!
Fix-¿Me permitiréis acompañaros?
P.Fogg-Como gustéis, caballero; pero si queréis prestarme un servicio, os quedaréis junto a Aouida; y en el caso de que me suceda algo…
Fix-(Lo penso, al fin se decidio)Me quedaré.
ESCENA 7.
FOGG: Después de haber rescatado a Paspartout y a los otros dos hombres, cogimos el primer tren que pudimos para San Francisco, la noche de aquel mismo dia. Luego contratamos al “Henrieta” con el fin de que nos llevara de vuelta a Liverpool. Pero acontecio que durante el trayecto nos quedamos sin carbon, asi que me vi obligado a actiar si queria llegar a tiempo para ganar. Tenia que hacerme con el control del barco. No sin algun pequeño y no tan pequeño contratiempo… Pero lo peor aun estaba por pasar.
(solo Voces)
Fix -¿Sois mister Fogg?
P.Fogg -Sí, señor.
Fix -¡En nombre de la Reina, os prendo!
(se ve a Fogg en la carcel)
P.Fogg -”21 de diciembre, sábado, en Liverpool”: Día 80, a las once y cuarenta minutos
de la mañana”,¡Ya dieron las dos! Suponiendo que tomase entonces un expreso, aun podía llegar al Reform-Club antes de las ocho y cuarenta y cinco minutos. (Fogg andaba de lado a lado en su celda, pensando y mirando su reloj y su libreta.) (Voces)
Fix-¡Señor… (tartamudeando), señor… perdón… una semejanza deplorable… Ladrón
preso hace tres días… vos-… libre!
(Fogg estaba libre Se fue hacia el “detective”, lo miró de hito en hito, y
ejecutando el único movimiento rápido que en toda su vida había hecho, echó sus brazos atrás, y luego, con la precisión de un autómata, golpeó con sus dos puños al desgraciado inspector.)
Paspartout -¡Bien aporreado!
Fogg- Cuando el llegamos a la estación, todos los relojes de Londres señalaban las nueve menos diez. Imaginaros que decepcion, después de haber dado la vuelta al mundo, llegaba con un retraso de cinco minutos. Había perdido…
Auoda-Así, pues, mister Fogg, no satisfecho con librarme de una muerte horrible, ¿os creíais obligado, además, a asegurarme una posición en el extranjero?
P.Fogg-Sí, señora. Pero los sucesos me han sido contrarios. Sin embargo, os pido que me permitáis disponer en vuestro favor de lo poco que me queda.
Aouda-Y vos, ¿qué vais a hacer? ¿Tenieis algun pariente, amigo,… (Fogg nego con la cabeza)
Aouda-Mister Fogg ¿queréis tener a un tiempo pariente y amiga? ¿Me queréis para mujer?
Fogg- (Comienza a recuperarse de su tristeza) Os amo; en verdad, por todo lo que hay de más sagrado en el mundo, os amo y soy todo vuestro. Nada en este mundo me separará de vos os lo prometo!
Paspartout-¿Y la boda? ¿Será para mañana, lunes?
P.Fogg-¿Mañana, lunes?
(Fogg y Paspartout se miraron y echaron a correr olvidandose a auda, Fogg vuelve a por Aouda pidiendo mil perdones)
Narrador: Fogg, sin sospecharlo, había adelantado un día con respecto al punto de partida, ya que siempre viajó hacia el Este. A medida que adelantaba un grado hacia al Este, ganaba cuatro minutos. Por tanto si se sabe que la circunferencia de la Tierra tiene 360 grados, entonces 360×4=1440 minutos, o lo que es lo mismo, 24 horas, es decir día.
Ya es tiempo de decir el cambio de opinión que se había verificado en el Reino Unido, cuando se supo la prisión del verdadero ladrón del Banco, un tal James Strand, que había sido detenido el 17 de diciembre en Edimburgo. Tres días antes, Phileas Fogg era un criminal que la policía perseguía sin descanso, y ahora era el caballero más honrado, que estaba cumpliendo matemáticamente su excéntrico viaje alrededor del mundo.
¡Qué efecto, qué ruido en los periódicos! Todos los que habían apostado en pro y en contra y tenían este asunto olvidado, resucitaron como por magia. Todas las transacciones volvían a ser valederas. Y ya habian dado las 8 25 en el reloj del Reform-Club.
Cientifico1-Señores, dentro de veinte minutos, el plazo convenido con mister Fogg habrá expirado.
Cientifico 2 -¿A qué hora llegó el último tren de Liverpool?
C 1-A las siete y veinte.
Cientifico 3- Y veintitrés!
C 2-Pues bien, señores -repuso Andrés Stuart-, si Phileas Fogg hubiese llegado en el tren de las siete y veintitrés, ya estaría aquí. Podemos, pues, considerar la apuesta comoganada.
C3-Aguardemos, y no decidamos. Ya sabéis que nuestro colega es un excéntrico de primer orden, su exactitud en todo es bien conocida. Nunca llega tarde ni temprano, y no me sorprendería verlo aparecer aquí en el último momento.
(se sentaron en una mesa a jugar a las cartas y discutian y gritaban,…)
C 1-¡Las ocho y cuarenta y cuatro!
(Ya no jugaban. ¡Habían abandonado las cartas y contaban los segundos! A los cuarenta segundos, nada. ¡A los cincuenta nada tampoco! A los cincuenta y cinco se oyó fuera un estrépito atronador, aplausos, vítores, y hasta imprecaciones que prolongaron en redoble continuo. Los jugadores se levantaron.
A los cincuenta y siete segundos, la puerta del salón se abrió, y no había batido el
péndulo los sesenta segundos, cuando Phileas Fogg aparecía seguido de una multitud
delirante, que había forzado la puerta del Club, y con voz calmosa. Habia ganado.)